María Jesús Torrente: ¿Tu hijo haría fake news?

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Fotografía: Elijah O’Donnell (unsplash.com)

Se me desencajó la cara cuando vi que uno de mis alumnos había hecho una fake news con uno de los comunicados del colegio. Era casi perfecto, el único error que tenía era una falta de ortografía. Incluso dudé sobre si yo había realizado el comunicado… ¡Increíble! La única herramienta que había utilizado había sido el móvil, ¡qué destreza! La ética de mi alumno no estaba muy clara, pero su competencia digital resultaba excepcional.

Esta es la situación con la que nos encontramos en nuestras aulas. Nuestros alumnos son expertos nativos digitales, pero no saben usar los dispositivos móviles como herramientas de trabajo. Para los jóvenes internet es una diversión más, cuyo fin es relacionarse y pasar el tiempo. Se desplazan entre el espacio virtual y el espacio físico sin ningún problema, saltan todos los firewalls de los sistemas capados y cuando no quedan más alternativas se contentan con jugar al Dino Run de Google.

Estas actitudes quedan confirmadas por el último estudio Jóvenes españoles entre dos siglos 1984-2017, realizado por la fundación Santa María. En éste se indica que las actividades de ocio preferidas por los jóvenes son: ver películas o series (94%), salir o reunirse con amigos (94%), escuchar música (92%), ver la televisión (91%), ir al cine (88%) y ver canales temáticos en internet o contenidos en Youtube (87%).

En cuanto a los principales usos que los jóvenes hacen de internet, el estudio nos indica que son: buscar cosas en Google (94%), ver vídeos en YouTube (93%), entrar en redes sociales (87%), escuchar música en streaming (84%) y ver películas online (77%). Me parece interesante destacar que la variable sexo influye poco en el tipo de uso que nuestros jóvenes hacen de la red. Las excepciones que se observan en el estudio se dan en cuanto a tres usos específicos. Dos de ellos son de preferencia masculina, como los videojuegos en red y el acceso a páginas de contenido erótico o sexual. Y el tercero, una función de tipo práctico: las chicas tienden más a utilizar la red

Un tema que no podemos dejar a un lado es que la mayoría de familias no se enteran de todo el trajín que se traen sus hijos entre manos. Los adultos les ponen un móvil en sus manos y pocos son los que llevan un control sobre lo que sus hijos hacen. Algunos desconocen que sus «adorables hijos» están despiertos hasta altas horas de la noche jugando con videojuegos y ganando dinero en partidas internacionales.

En cuanto a las redes sociales, se encuentran pocos modelos a seguir. Quizá poniendo un anuncio del tipo: ‘Se buscan Instagrammers o Youtubers que sean ejemplos a seguir’ tendríamos algo de éxito. Necesitamos jóvenes que con su forma de vida inciten a seguir valores evangélicos. Algunos hay, @mariapombo y @mariagdejaime me vienen a la cabeza. Estas chicas apoyan las ONG, no tienen miedo a mostrar su fe en público, dan ejemplo de honestidad, coherencia, agradecimiento y respeto. Son gente joven, moderna y actual, que viven en medio de esta sociedad, pero que no renuncian a sus valores cristianos.

El mensaje cristiano debe mostrarse con un lenguaje que entiendan los jóvenes de hoy. Jesús fue el primero que se adecuó a la sociedad de entonces, les hablaba en parábolas, de cosas sencillas de la vida, que la gente entendía perfectamente. Y creo que ahí está la clave: hablar su mismo lenguaje, un lenguaje prácticamente audiovisual, que les toque el corazón, en el que no haya mucho que leer y sobre todo que invite a la conversación.

En realidad, nuestros chicos están sedientos de que se les escuche sin juzgarles, necesitan espacios donde se puedan expresar como son, con sus miedos, sus dificultades y sus pequeños aciertos…

Hoy todos salimos con deberes para casa:
-Los educadores debemos conseguir que nuestros alumnos aprendan a usar los dispositivos móviles como una herramienta de trabajo.
-Las familias deben controlar el uso que sus hijos hacen de las redes sociales y los videojuegos.
-La sociedad debe mostrar a nuestros jóvenes modelos a seguir en la red.
-Y, entre todos, debemos inculcar a los jóvenes un uso ético de los dispositivos móviles e internet.

María Jesús Torrente, rp, es licenciada en Ciencias Químicas y diplomada en Ciencias Religiosas. Directora de Pureza Sant Cugat

 


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