Vivir el amor total de Dios

Fotografía de Natalia Sánchez, rpEl Año de la Misericordia está siendo una buena noticia para la Iglesia, para la humanidad, para la historia, para nuestro hoy más inmediato… Me llena de gozo la iniciativa del Santo Padre por este Año Santo en el que quiere facilitarnos a todos la posibilidad de tener experiencia del Amor de Dios, un aspecto esencial para nuestra fe.

¿Quién no está necesitado de un amor así? ¿Es posible un amor que no se canse, que no se agote, que no ponga límites, que me ame así como soy? ¿Eso existe en nuestro mundo? Creo que nuestra misión en este Año de la Misericordia debe ser una sencilla y continua: la misión del anuncio. Sería una pena muy grande que cualquiera de las personas que están vinculadas a nosotras, a la congregación de Pureza de María y a sus colegios, no supiera de esta Buena Noticia.

El Año de la Misericordia da un mensaje de esperanza y de amor incondicional que todos necesitamos

Creo que nuestra misión en este Año de la Misericordia debe ser una sencilla y continua: la misión del anuncio. Sería una pena muy grande que cualquiera de las personas que están vinculadas a nosotras, a la congregación de Pureza de María y a sus colegios, no supiera de esta Buena Noticia. ¿Por qué? Porque la celebración de este jubileo supone un mensaje de esperanza capaz de llegar a todo ser humano: la esperanza del perdón gratuito, del amor incondicional, del don total… una esperanza con nombre propio: JESUCRISTO. ¡Tenemos tanta necesidad de un amor así!

Hay muchos modos de acercarse a la experiencia que nos ofrece este Año de la Misericordia y que nos permiten vivir y profundizar en este aspecto central de nuestra fe: la lectura de la Bula de la Misericordia escrita por el Papa Francisco, hacer una peregrinación del corazón para ganar el Jubileo, recuperar el gozo del sacramento de la reconciliación, vivir las obras de misericordia (tanto las espirituales como las físicas), orar la Palabra de Dios, pertenecer a una comunidad de fe… Las fórmulas son variadas. Ahora nos toca a nosotros responder…


Natalia Sánchez es religiosa de la congregación de la Pureza de María y coordinadora de Pastoral General

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