Amparito Mahiques y María Jordá, dos ejemplos de entrega total a Jesús

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María Jordá

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Amparito Mahiques

Dos antiguas alumnas de Pureza de María han emprendido el camino de los altares. La primera fue María Jordá, ex alumna de Ontinyent, declarada beata en 2001 y fallecida el 26 de septiembre de 1936 como mártir de la persecución religiosa en la Guerra Civil. En segundo lugar y más recientemente, la lucha en favor de la canonización de Amparito Mahiques Villagrasa  (1908-1928). Se ha formado un grupo pro-canonización en Valencia en su favor y según su relato, ya ha sido declarada sierva de Dios, primer paso en el camino.

La beatificación de Jordá fue parte de un reconocimiento a un grupo de 233 víctimas de la Guerra Civil.  Nacida el 26 de enero de 1905 en Alcoy, formaba parte de un grupo de 19 mujeres de Acción Católica represaliadas. Temiendo por su vida, se desplazó a Madrid al inicio del conflicto civil con su hermano, pero fue reconocida, detenida y enviada a prisión y trasladada a Benifallim, donde fue asesinada tras pocos días de encierro a los 31 años de edad. Destacó por su apostolado en el Patronato de las Obreras de San Mauro.

Amparito Mahiques, nacida en Ayelo de Rugat,  estudió en los colegios de Pureza Grao y Ontinyent. Destacó «por su sencillez, humildad y su delicadeza», ofreciendo su vida a Jesús a través del magisterio. En uno de sus escritos, describe que «solamente en el amor y conocimiento de Dios está la completa felicidad». Enferma gravemente de gangrena en 1928, afrontó su dolencia con gran entereza, sin manifestar el más mínimo gesto de dolor, de tal manera que impresionó a sus contemporáneos y murió con fama de santidad.  En 1931 su director espiritual, Francisco Arnau, editó la biografía de Amparito Una colegiala modelo. El grupo pro-canonización impulsa su reedición, realizando una adaptación al lenguaje actual. Según el psicopedagogo de Grao Rafael Bellver, miembro del grupo, «es una digna hija de La Pureza, que con toda seguridad, bebió también en las fuentes espirituales de Madre Alberta. Es un honor y una gracia de Dios haber tenido en nuestras aulas a una joven de estas características». El grupo puede ser contactado a través del correo [email protected]. El sacerdote postulador de la causa es Mariano Calomarde.

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