01 jun La revista ‘Mater Purissima’ como instrumento de comunicación corporativa de la Congregación de las Hermanas de la Pureza (1922-2013)

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Varias páginas de ediciones antiguas de la revista ‘Mater Purissima’

La revista ‘Mater Purissima’ constituye un testimonio directo de la escuela del pasado, del presente y del futuro. La reflexión sobre determinados aspectos de la educación de cada momento histórico constituye uno de los ejes básicos de la publicación

Introducción

El objetivo de la comunicación consiste en un análisis formal y de contenido de la revista Mater Purissima a través de su larga trayectoria tanto como portavoz y altavoz de la Federación de Ex-alumnas de la Pureza, como revista de los colegios y amigos de la congregación de religiosas Pureza de María.

Comenzamos con una breve evolución histórica de la revista en sus aspectos formal, de contenido y contextual. A éste le sigue el epígrafe central que esboza las características identitarias que la congregación transmite a sus “clientes internos” a través de la revista. Finalmente, acabamos con unas reflexiones sobre de qué es documento la revista, tanto en su parte textual, como sobre todo en su imagen gráfica.

Evolución histórica

La larga trayectoria de la revista se puede dividir en dos grandes etapas. La primera abarcaría desde su creación en diciembre de 1922 hasta 1966 y caracterizada por ser el órgano de expresión de la Federación de Ex-alumnas de la Pureza de María. Entre 1966 y 1974 no se publicó y reaparece en ese mismo año hasta nuestros días como revista de los colegios de la congregación.

El nacimiento de la revista coincide con la muerte de Alberta Giménez Adrover (1837-1922), fundadora de la congregación. Se apaga una vela y se enciende otra para mantener vivo su espíritu y sus obras. Así pues, cohesionar, educar y comunicar son los tres objetivos que han permanecido inalterables a lo largo de la trayectoria de la revista. En los estatutos de la Federación de Ex-alumnas se explicita la creación de la revista así como su objetivo que era “conservar el fruto de la sana educación recibida en dicho colegio, fomentar las buenas y provechosas relaciones con las religiosas y compañeras y contribuir a la prosperidad del Instituto de la Pureza”. Según el artículo 24 de los mencionados estatutos, el objetivo antes descrito se conseguiría mediante la publicación de “los nombres y apellidos de las asociadas; el fallecimiento de ellas; reseñas de los actos realizados en los diversos colegios; el movimiento del Instituto de la Pureza; los trabajos literarios originales más notables de los diversos actos celebrados a fin de formar una colección de trabajos para veladas; en fin, todas las noticias que puedan interesar, edificar y alentar a las asociadas”.[1]

[1] Mater Purissima, 2, enero 1923, “Estatutos de la Federación”, 43.

Primera etapa (1922-1966)

En esta primera etapa, las fuentes de financiación son tres: las cuotas de las asociadas, las suscripciones y las inserciones publicitarias. Estamos ante una empresa periodística que se inserta dentro de la prensa religiosa y congregacionista de la época. Por lo tanto, no supone ninguna excepción. Ahora bien, lo que si es excepcional es el hecho de que es la única en la diócesis de Mallorca realizada en el seno de una congregación religiosa femenina. La redacción y administración desde su fundación hasta 1959 estuvo en el Real Colegio de la Pureza de María de Palma de Mallorca, sito en la calle de la Pureza, 18, en lo que será y es en la actualidad la Casa Madre. Durante los años 1959 y 1960 asistimos a una dirección bicéfala en la que la redacción estuvo ubicada en Bilbao, en la calle General Mola, 4 y la administración en Barcelona, en la calle Ballester, 69. Finalmente, desde 1961 hasta 1966, redacción y administración recayó en Barcelona.

Cabe señalar que las inserciones publicitarias hacen su aparición en la revista a partir del mes de enero de 1924. Se empezó con una página completa el primer año para llegar a cinco páginas y la contraportada en 1930. En 1937 se reduce a tres páginas debido a la crisis de postguerra. Esta situación perduró hasta 1950 en que se vuelve a la situación inicial de cuatro páginas hasta que en 1959 y hasta 1966 solo tendremos inserciones en la página interior de la portada y la contraportada. En los inicios, los anunciantes eran pequeños comercios de Palma de Mallorca, a excepción de uno de Valencia, Tintorería Soto. De su análisis podemos concluir que son casas comerciales cuyo público objetivo eran mujeres y jóvenes. Ropa, muebles, máquinas de coser, música y libros escolares son los productos que venden. Evidentemente, todos ellos redundan en el papel que la Iglesia tenía reservado a la mujer como garante del orden familiar y, por ende, del orden social. El ámbito geográfico de los pequeños anunciantes se fue ampliando paralelamente a la consolidación de la expansión escolar de la congregación y a la fundación de federaciones de ex-alumnas.

Otra fuente de financiación de la revista son las suscripciones. Éstas, en 1925 ascendían a cinco pesetas anuales y cuarenta céntimos el número suelto. La propia revista, en sus inicios, se encargaba de publicar la lista de suscriptores para conocimiento de las federadas. Casi todos ellos son mujeres y sacerdotes. Según los datos ofrecidos en Mater, en  julio de 1924 la

cifra de suscriptores era de 79. No tenemos más datos hasta el año 1950 en que en la contraportada de todos los números aparecía la cifra de 5.120 “familias acomodadas que se deleitan con su lectura”, para a continuación ofrecer las tarifas de los anuncios: página entera 175 pesetas; media página 100; un cuarto 60; y, por último, un octavo 40 pesetas.

Desde el punto de vista cuantitativo cabe señalar que se publicaron 140 números en 44 años. En cuanto a la periodicidad, la revista nació con la intención de publicarse varias veces al año, aunque sin periodicidad fija. De todos modos, desde su irrupción hasta 1940 se editó un número mensual. Desde 1941 hasta 1958, ambos inclusive, se convirtió en una revista bimensual ilustrada. Y, por último, desde 1959 hasta 1966 es una revista trimestral.

Las asociaciones de los diversos colegios, la federación dirigida por la Junta de la asociación del Real Colegio de Palma de Mallorca y la propia revista forman parte de una maquinaria perfectamente engrasada y encaminada a la vertebración de la sociedad mallorquina en clave católica. La voluntad corporativa se explicitó en la propia revista cuando desde 1923 hasta 1929 aparecieron en su portada los nombres de los 13 colegios de la Pureza que existían en el Estado Español. En este contexto de expansión en el número de asociaciones federadas, de consolidación de los centros y con la misma intención corporativa se publicaron los nombres y apellidos de todas las asociadas entre enero de 1923 y septiembre de 1927, fecha esta última en la que se alcanzó la friolera de 968 asociadas.

Cabe puntualizar que también estamos ante una revista escolar órgano de expresión de la Federación de ex-alumnas de los colegios de la Pureza de María y, por lo tanto, nos aporta muchísimos elementos de la vida escolar cuyo valor potencial ha sido puesto de manifiesto con las nuevas líneas metodológicas y nuevas fuentes en el campo de la historia de la educación. En este sentido, la historia de la cultural material está enriqueciendo y diversificando aún más los análisis y aportaciones en el estudio del pasado educativo. Desde este punto de vista propongo que la revista sea entendida como una parte más del actual paradigma museológico sobre historia de la educación tal y como proponen las nuevas corrientes historiográficas  (Ruiz Berrio, 2006).

Este nuevo prisma supone considerar fuentes y materiales de estudio, en muchos casos ignorados hasta hace pocas décadas, entre ellos las revistas escolares. La revista forma parte de lo que podríamos denominar la escuela por dentro, la etnohistoria de la escuela, que también estaría integrada por toda una serie de objetos y materiales escolares cuya riqueza debería concienciarnos acerca de la necesidad de su recuperación, conservación e interpretación. Estamos ante una fuente documental que constituye un testimonio privilegiado para conocer la cultura escolar y lo que acontecía en ella mediante la visión de los propios actores de la escuela: alumnos, ex-alumnos, profesores que daban testimonio del quehacer educativo.

La revista nos propone un modelo de identidad femenina fundamentado en la formación moral, cultural, espiritual y profesional de la ex-alumna que ya se ha convertido en mujer. Sus lectoras están ya convencidas y, en este sentido, son militantes más o menos comprometidas. Mater, al igual que la mayoría de revistas femeninas de la época, combina muy adecuadamente la individualización de la enseñanza y la necesaria socialización, puesto que permite un uso a la medida de unas lectoras que no dejan, sin embargo, de encontrar en ella asideros de referencia grupal como fiestas escolares, Alberta Giménez, mujeres ejemplares y ejemplarizantes a través de la historia, entre otros.

En la revista se nos presentan mujeres reales, hermanas de la congregación, santa de la Iglesia, y también mujeres en construcción, ¿cómo debe ser la mujer ideal? Como ejemplo baste la sección “Tu ideal” que a modo de editorial apareció en la revista entre el mes de junio de 1933 y diciembre de 1934. Se trata de un total de 19 artículos en los que se hace un repaso concienzudo a los valores que debe tener la mujer católica y que, por lo tanto, debe transmitir al resto de la sociedad para transformarla y vivirla en clave católica. La sumisión a la jerarquía, la familia y la beneficencia constituyen los tres valores esenciales que explican el papel de la mujer católica en la sociedad que le toca vivir. Las lectoras, siguiendo el modelo  de las mujeres reales deben tender hacia el prototipo ideal, por lo tanto son mujeres en relación.

Rebollo y Núñez (2007) señalan que en los primeros cuarenta años del siglo XX podemos distinguir dos tipos de revistas femeninas. Por un lado, las que se denominan como revistas de entretenimiento, entre las que se incluyen tanto las de modas y salones como las familiares. Y, por otro lado, aquellas otras con una mayor carga ideológica, bien sea religiosa o de declarado matiz feminista. Mater se puede encuadrar en el segundo grupo con carga ideológica y doctrinal, aunque comparte contenidos informativos de las revistas de entretenimiento, tales como enseñar a vestir bien, a decorar la casa, a servir con exquisitez en una mesa, a comportarse con las visitas, a alternar en una conversación, etc. Todo ello está orientado al perfeccionamiento de las artes que forman parte de la naturaleza femenina y a instruirles en las convenciones sociales que les permiten ejecutar su papel con la mayor brillantez posible. Así pues, entre 1923 y 1936 encontramos una sección que lleva por nombre “Sección amena y provechosa” en la que se incluyen todo tipo de consejos relacionados con el hogar, la cocina, el vestir bien, a maquillarse, a perfumarse, entre otras cosas. Estos consejos son escritos por alumnas o ex-alumnas federadas.

La feminidad se construye en torno a dos ámbitos que necesariamente tienen que ser educados: la apariencia exterior y el cultivo de la interioridad. Las publicaciones católicas, en general, miran más hacia dentro que hacia fuera, intentando modelar el espíritu, el alma femenina. Asocian feminidad a una imagen con perfiles muy precisos, bien inspirados en modelos históricos como el de Teresa de Jesús, Isabel la Católica, o bien inspirados en modelos identitarios propios o corporativos tales como la fundadora, hermanas como la madre Montserrat Juan Ballester, la madre María Arrom Riutort e incluso federadas ejemplares.

En las revistas doctrinales, todas las influencias que las niñas, jóvenes y mujeres puedan recibir se mantienen bajo una constante vigilancia, se intentan filtrar procurando que no tuerzan el proceso de desarrollo moral que de ellas se espera. El sistema preventivo preconizado y utilizado por la fundadora, Alberta Giménez, se activa en la revista. La lectura se ve en este sentido como un instrumento de doble filo. Todas las revistas la potencian, llegando la mayoría a incluir sus propios relatos literarios, casi siempre de alto contenido moralizante. Los escritos literarios de Madre Alberta son imitados por las alumnas y ex-alumnas de los colegios y, por supuesto, publicados en la revista. El listado de todos ellos sería interminable. Ahora bien, a la utilización pedagógica de la literatura, le podemos añadir el atrevimiento literario de éstas aprendices de escritoras. Este gusto e incitación al cultivo de la literatura forma parte de la identidad corporativa de la congregación.

La selección de lecturas aconsejables, la prohibición de aquellas con un alto riesgo moral y el control de las diversiones constituyen los campos de batalla del catolicismo militante. A la mujer como madre, esposa y maestra se le reserva el papel de vigía, tanto del ámbito doméstico como del escolar. Uno de los pilares fundamentales de la Congregación de las Hermanas de la Pureza durante esta etapa fue la promoción social de la mujer a través de su formación integral e integrada en un sistema de valores y creencias tradicionales sin renunciar a ocupar espacios públicos normalmente asignados a los hombres. Esta promoción solo se consigue a través de la educación. De hecho la congregación a lo largo se su historia contará con centros educativos que abrazarán todos los niveles, desde los párvulos a la formación de maestras.

Segunda etapa (1974-actualidad)

En esta segunda etapa se han publicado un total de 145 números en 39 años de existencia. Se trataba de recuperar el hueco dejado entre 1966 y 1974. Cabe recordar que durante esos años la revista no se publicó debido al proyecto de crear una única revista de la escuela católica. Cuando se reemprende, la periodicidad de la revista será trimestral. La esencia sigue siendo la misma, esto es servir de punto de encuentro de los colegios de la congregación. Estamos ante una revista por así decirlo supra-escolar que pretende crear un sello propio en el campo de la educación. La “obra común” de la congregación es la educación en todos sus niveles. La revista asiste como parte activa al proceso de implantación de la Ley de Educación General Básica, al proceso de transformación de los colegios que pasan de femeninos a mixtos y como consecuencia de los cambios legislativos y de adaptarse a los nuevos planteamientos técnicos y pedagógicos basados, entre otras cosas, en el principio de la coeducación y en la dotación de nuevos espacios, y a la mejora en los procesos tecnológicos de elaboración, diseño y maquetación de la revista. Este compromiso con la educación y el nuevo sistema educativo de la denominada Ley Villar Palasí (1970) se hizo patente desde el primer número precisamente con el artículo “Métodos activos”.[1] Este reflejaba las conclusiones que sobre ese mismo tema se habían discutido en un curso para directores de enseñanza general básica organizado por el Ministerio de Educación en Madrid.

En cuanto al formato cabe destacar que hasta el número 81 es 20×18 cm. A partir del 82 se amplia el formato hasta 27×20 cm que sigue en la actualidad. En el primer caso, el número de páginas se mantiene fijo en 32. A partir del 82 hasta llegar al 145 el número será variable y oscila entre 45 y 65 páginas. Entre 1974 y 1992, esto es desde el primer número hasta el 71, marzo de 1992, se edita a dos columnas. A partir de mayo-junio de 1992 y hasta la actualidad se hace a tres columnas.

En cuanto al equipo humano que dirige, edita y administra la revista cabe decir que ha ido variando de lugar y de composición, aunque tienen una serie de características comunes. Esto es que la dirección siempre recae en una o más hermanas de la congregación y la mayor presencia de miembros del clero que seglares o laicos entre los redactores y colaboradores. Este proceso se inició a mediados de la década de los noventa, ampliándose durante el primer decenio del siglo XXI.

En la segunda mitad de los años noventa asistimos a un proceso de ampliación de colaboradores, sobre todo laicos o seglares, y que se ha ido ampliando y variando hasta la actualidad. Todos están ligados profesionalmente a la institución. Entre ellos podemos destacar los siguientes: Miguel Ferrer Flórez, historiador, catedrático de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales (1958-1987) y profesor de la Escuela de Magisterio de la Iglesia La Pureza; Rafael Bellver Galbis, psicólogo y orientador del Colegio del Grao en Valencia; Concepción Oliver Roca, profesora de Música del Colegio Madre Alberta de Palma de Mallorca; entre otros.

Durante los cinco primeros número de esta etapa la dirección y administración se ubicó en la calle Ballester, 61 de Barcelona. A partir del seis recaen ambas en San Cugat del Vallés, Barcelona, hasta que en el mes de marzo de 1994 la administración, la dirección y la impresión recaen en Palma de Mallorca. Asistimos a una dirección y administración tripartita; es decir, recae sobre tres hermanas de la congregación: Magdalena Amengual Gual, Marta Monfort y Victoria Mir. Debemos señalar que esta última había dirigido la revista cuando estaba en San Cugat del Vallés. La impresión se encomendó a la Imprenta Politécnica de la calle Troncoso de Palma de Mallorca y después a Ingrama SA., ubicada en la ciudad de Inca.

En el invierno del curso 2003/2004 se incorporó a la dirección y administración la hermana Carmen Bennassar que estuvo al frente del proyecto hasta que en el número 122 se hizo cargo de la dirección la Hermana Mariola Revert. Corría el año 2005. Con posterioridad, en septiembre de 2009 es nombrada directora de la revista la hermana Xiskya Valladares, aunque ella no asumió el cargo hasta un año después. Entre 2009 y octubre de 2011 fue redactora jefe de la revista la profesora del CESAG Selina Pilar Bustamante.

Bajo la dirección de la hermana antes mencionada se creó la web de la revista en el curso 2008-2009, pero ella sólo albergaba el PDF de la revista en papel. No fue hasta 2011 que empezó a funcionar como hasta nuestros días en cuestiones de diseño, navegabilidad y contenidos. Alberga todo el histórico de la revista en papel, desde el primer número hasta ahora. Y además se amplía la información que mandan los colegios. Los reportajes y opiniones de la revista en papel se cuelgan también en versión ampliada, no sólo el PDF. También se crean más álbumes de fotos. Y la revista tiene Facebook y Twittter enlazadas a la web. A día de hoy se tienen 599 personas de facebook a las que les gusta la revista. En Twitter tiene 353 seguidores y 2.632 tweets enviados. También hay vídeos, aunque menos.

El diseño es propio del Gabinete del CESAG. Con la llegada de Pere Marí como jefe de redacción se ha creado un plan estratégico de renovación con el objetivo de redimensionar los contenidos y su presentación. Una de las decisiones fue orientarlos no a un público creyente, sino más amplio, por lo que se han seleccionado temas de valores comunes a toda persona de buena voluntad, sin por ello perder la identidad católica. Por este motivo aparecen siempre dos reportajes y opiniones sobre cada uno. Cabe añadir que se reestructuraron todas las secciones. Por ejemplo, antes cada colegio tenía su página, ahora se agrupan las páginas por temas. Y se han ampliado secciones de cultura con críticas de cine, música y libros, no necesariamente religiosos pero sí con valores, se ha añadido un cómic fijo, y en donde Pere Martí tiene su principal aportación es en que la redacción tiene toda un mismo estilo porque él habla con los colegios, le dan la materia prima pero la redacción la hace él.

La maquetación también se ha profesionalizado con los aportes de Javier Siquier, diseñador gráfico y miembro del equipo del gabinete de comunicación del CESAG, utilizando un sistema de rejillas y gráficos e ilustraciones de creación propios, no comprados ni estandarizados. Las fotografías que acompañan a los reportajes son realizadas por la misma directora de la revista y, por lo tanto, ya no se compran en bancos de imágenes, tal y como se hacía antes.

En cuanto a la evolución del contenido y del seccionamiento de la revista cabe apuntar que hay una serie de tipologías de sección y de contenidos que podemos considerar esenciales e inmutables. Tal vez lo que varía ha sido la forma de presentarlos y adaptarlos a los signos de los tiempos, tal y como transmitía la Iglesia Católica en tiempos y vientos postconciliares.

En el número 13 de la revista, correspondiente al mes de febrero de 1977 aparece un artículo en la sección dedicada a la educación en el que se plantean y desarrollan los siete aspectos fundamentales del planteamiento educativo de la congregación y que constituyen su sello inconfundible. Éstos son los siguientes: 1. Cristo centro de nuestra vida. 2. Voluntad de superación. 3. Constancia en el cumplimiento del deber. 4. Amor al trabajo. 5. Devoción a la Virgen. 6. Adhesión al Magisterio. 7. Espíritu de familia.

En el número 72, mayo-junio de 1992, aparecen por vez primera los créditos de todo el equipo humano que hace posible que la revista salga a la luz. Veamos su composición. Dirección y administración: RM Magdalena Amengual Gual, H. Victoria Mir y H. Marta Monfort. Colaboración: P. José Ramon Bidagor, S.J. , M. Begoña Peciña, M. Sara Ramírez, H. Amparo Morant, H. Luisa Díaz-Arias, Hs. María José y Carmen Aránega, H. Antonia Vara, Sr. Antonio Morales, H. Elena Azofra, Alumnas y antiguas alumnas.

La Hermana Marta Monfort escribe y firma las editoriales. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define editorial como artículo de fondo no firmado, en el caso antes descrito más que un artículo de fondo se trata de la presentación del número con unas reflexiones personales de la autora a modo de comentarios firmados. Esta característica se mantiene hasta la actualidad.

En cuanto al seccionamiento hay que señalar que se mantiene más o menos fijo debido a que son tres los ejes temáticos de la revista: educación, colegios y movimiento asociativo de la congregación y religión. He aquí el listado de las secciones fijas: Reflexionando, Tu y (sobre los diferentes tipos de temperamentos existentes), Educación, Quiero saber, Actividades, FOC, Pienso que, Colaboración, Humor, Conozcamos nuestra tierra, Hogar, Madre Alberta, Obras sociales, Sois la esperanza.

En referencia al tema educativo ha sido una constante en la revista la aparición de material didáctico trabajado en los colegios de la congregación y después se insertan los resultados de este trabajo. Esto propicia la interactividad entre los centros y estimula la participación, a la vez que la revista supone una plataforma de contacto y cohesión entre los clientes internos de la congregación. He aquí dos ejemplos. En primer lugar, la sección Reflexionando sobre un tema determinado después viene acompañada de escritos de alumnas de los colegios sobre ese mismo tema, en la sección “Pienso que”. Se trata de material didáctico ya que viene acompañado con preguntas para la posterior reflexión en las aulas. Y, en segundo lugar, a partir del número 82 de la revista aparece la sección Concursos en el que se exponen los trabajos literarios y artísticos de las alumnas premiadas. Estos concursos se basan en el principio pedagógico del refuerzo positivo a través del premio.

Esta interactividad se ve incrementada cuando en el número 94, enero-febrero-marzo 1998, aparece una nueva sección “Carta Abierta”. Se copia el modelo típico de cartas al director de la prensa generalista preguntando lo que se quiera, siguiendo el modelo del apartado de cartas “Usted pregunta” de la revista Padres y Maestros ligada a los jesuitas. Cabe recordar que las Hermanas de la Pureza siguen el modelo espiritual ignaciano y los planteamientos educativos jesuíticos fundamentados en la Ratio Studiorum, cuyo resultado es la excelencia educativa. En esta sección se reciben cartas de alumnos de los centros sobre temas de actualidad relacionados con la juventud y son respondidas por el padre José Ramón Bidagor Altuna, S.J. Cabe añadir que el mencionado sacerdote es el encargado de todas las reflexiones sobre temas educativos, morales y religiosos que con un tono llamémosle clerical y en clave de Iglesia Católica se insertan en la revista. Se trata del autor más prolífico. A comienzos de siglo XXI aparece la sección Pen friends, que consiste en el intercambio de cartas entre alumnos de los centros y jóvenes extranjeros y la publicación de algunas de ellas. De este modo se trabaja la redacción en inglés a través del intercambio de experiencias entre jóvenes de diferentes países. Se trata, por lo tanto, de una actividad con un alto valor pedagógico en la que la revista juega un papel de intermediario y a la vez de estímulo.

En referencia al movimiento asociativo debemos mencionar las crónicas de FOC, grupo juvenil católico de Pureza de María, creado el 16 de octubre de 1960 en el Colegio de Barcelona como demanda de un grupo de alumnas que reclamaban la creación de un grupo tras la desaparición de las Congregaciones marianas de los colegios de la congregación. A partir de aquí surgen delegaciones FOC en todos los colegios que la congregación tiene en España y en América.

La figura de Madre Alberta nos aparece en una triple perspectiva: pasado, presente y futuro. Son muchos los artículos, al igual que en la etapa anterior, que nos narran la trayectoria vital religiosa y educativa de la madre. Estos funcionan como anclajes de la memoria en la medida que la identidad del presente no puede ser construida sin la rememoración del pasado. Es presente porque también siguen apareciendo recuerdos de la fundadora a través de inserciones de religiosas y ex-alumnas que dan testimonio de su obra desde el presente. Y es futuro porque a través de la revista percibimos el crecimiento cuantitativo y cualitativo de las obras de la congregación, un caminar hacia adelante.

[1] Mater Purissima, época II, 1, enero 1974. “¿Métodos activos?”, 28-30.

Identidad corporativa de la Congregación de las Hermanas de la Pureza de María

El elemento más característico de las obras educativas de la Congregación de las Hermanas de la Pureza de María es su compromiso y voluntad de lograr la excelencia en la gestión educativa. La formación integral del alumno a través de una exquisita formación intelectual y humana, basada en el rigor y el humanismo cristiano constituye su sello pedagógico.

A través del análisis de la larga trayectoria de la revista en sus dos grandes etapas podemos afirmar que la identidad corporativa de la congregación se basa en el siguiente trivote: compromiso educativo, compromiso cristiano y Alberta Giménez.

Hemos demostrado que los contenidos y secciones de la revista a lo largo de su dilatada trayectoria giran entorno a los tres ejes esenciales antes mencionados.

Conclusiones

¿De qué es documento la revista Mater Purissima? En primer lugar, puede y debe formar parte del museo escolar, entendido éste como un espacio en el que conservar, interpretar y difundir el patrimonio material e inmaterial de la escuela. De todos modos, no es solo una revista escolar en sentido estricto, no es solo una revista de información y formación religiosa, no es prensa pedagógica en un sentido literal, sino que Mater es las tres cosas a la vez. Podemos englobarla dentro de la prensa colegial auspiciada desde los colegios privados religiosos, muy importante en España sobre todo en la década de los sesenta.

En segundo lugar, estamos ante una empresa periodística que podemos y debemos incluir dentro de la prensa confesional y congregacional dentro de cada contexto histórico en el que se enmarca su larga trayectoria. Sin duda, no es un caso excepcional, la excepcionalidad radica en que es la primera en la diócesis de Mallorca elaborada en el seno de una congregación religiosa femenina. Cabe apuntar que existe un núcleo de autores pequeño y bien diferenciado que son los responsables de gran parte de la producción total de la publicación.

Y, en tercer lugar, la revista constituye un testimonio directo de la escuela del pasado, del presente y del futuro. La reflexión sobre determinados aspectos de la educación que preocupan a la comunidad educativa de cada momento histórico hemos visto que constituyen uno de los ejes básicos de la publicación. Tal y como señala Escolano Benito (1989) desde el punto de vista del contenido pedagógico de la revista nos encontramos con la presencia de dos corrientes fundamentales: una que intenta modernizar la vida escolar desde una perspectiva estrictamente funcionalista, asociada al positivismo didáctico, que nos aporta la apertura a métodos más activos; y otra que trata de legitimar la acción educativa que combina el humanismo cristiano con al ideología de los regímenes políticos del momento.

Referencias Bibliotegráficas

Escolano Benito, A. (1989). Discurso ideológico, modernización técnica y pedagogía crítica durante el franquismo. Historia de la Educación. Revista interuniversitaria, 8, 7-27.

Rebollo Espinosa, M.J. y Núñez Gil, M. (2007). Tradicionales, rebeldes y precursoras: instrucción y educación de las mujeres a través de la prensa femenina (1900-1970). Historia y Educación, 26, 181-219.

Ruiz Berrio, J. (2006). Historia y museología de la educación. Revista interuniversitaria Historia de la Educación, 25.

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