Fotografía del grupo Amigos de Alberta de Pureza de María Bilbao

La familia Pureza de María

Ha nacido un nuevo grupo de la Familia de la Pureza. Ha sido en el colegio Pureza de María de Bilbao. El grupo ha sido bautizado con el nombre de “Amigos de Alberta”.  En él participan padres de alumnos del colegio, antiguas alumnas, profesores y algunas personas afines al colegio.

“Nos reunimos una vez al mes, hablamos de la espiritualidad de Madre Alberta y tratamos de conocer mejor su gran riqueza interior y su personalidad espiritual intensa. Encontramos que reunirnos con este fin merece del todo la pena, ya que la personalidad de Madre Alberta es riquísima y muy fecunda (a la vista está). Ella dedicó su vida a los demás. Tuvo mucha entereza y paciencia ante los reveses que en su vida tuvo que afrontar. Desde muy joven se topó con grandes dificultades. Ella supo, con la ayuda de la Virgen, solucionarlas.  Era cercana y dulce, y a la vez  justa y sensible ante los problemas de los demás. Sabía escuchar con mucho interés, siempre trataba de ayudar y  dentro de lo posible, intervenía para solucionar los problemas ajenos. Tenía mucha fe y eso la ayudó a sobrellevar con fuerza todos los obstáculos que sus  iniciativas le proporcionaban.

En el grupo “Amigos de Alberta” nos sentimos todos muy unidos. Las reuniones resultan muy interesantes  y nos dejan deseando que llegue la próxima reunión para seguir trabajando el tema sobre la espiritualidad de Madre Alberta.”

¿Qué te ha traído a este grupo?

-Me atrajo el nombre de “espiritualidad” y pensé que sería interesante y quizá algo nuevo para mí.
-Las ganas de  profundizar en mi fe a través de M. Alberta.
-El deseo de conocer mejor a M. Alberta.
-El deseo de educar a mis hijos en el espíritu de M. Alberta. Por lo que encuentro que necesito formarme en su carisma.
-Estoy muy unida a las hermanas Religiosas de la Pureza y quiero contagiarme más de la espiritualidad de M. Alberta.
-El deseo de poder explicarles a mis hijos la vida completa de M. Alberta, y así que no se queden sólo con los pequeños detalles que les cuentan en el colegio.

Este artículo se publicó originalmente en la edición nº132 de Mater Purissima (marzo 2009)

No Comments

Post A Comment